Diferencias entre divorcio contencioso y de mutuo acuerdo: cuál te conviene
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Cuando una pareja decide poner fin a su matrimonio, el primer paso es elegir qué tipo de divorcio iniciar. En España existen dos vías principales: el divorcio de mutuo acuerdo y el divorcio contencioso.
Ambos están regulados por el Código Civil (artículos 85 y siguientes) y por la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), pero su desarrollo, costes y duración son muy diferentes.
En Martínez Müller Abogados, expertos en derecho de familia en Barcelona, analizamos las claves de cada modalidad para ayudarte a decidir cuál se adapta mejor a tu situación.
1. Divorcio de mutuo acuerdo: rápido, económico y menos conflictivo
El divorcio de mutuo acuerdo, también llamado divorcio amistoso, se produce cuando ambos cónyuges consienten la disolución del matrimonio y acuerdan los efectos derivados del mismo: la custodia de los hijos, la pensión alimenticia, el uso de la vivienda familiar o la liquidación del régimen económico matrimonial.
Este acuerdo se recoge en un documento llamado convenio regulador, conforme al artículo 90 del Código Civil, que debe ser aprobado judicialmente o, si no hay hijos menores, ante notario.
Si no existen hijos menores o dependientes, el divorcio puede tramitarse ante notario mediante escritura pública. En cambio, si existen hijos menores, deberá tramitarse ante el Juzgado de Primera Instancia mediante la presentación conjunta de la demanda y el convenio regulador.
La duración media del proceso suele ser de uno a tres meses, dependiendo del juzgado o del notario. En cuanto al coste, oscila entre 400 y 900 euros, especialmente si ambos cónyuges comparten abogado.
Entre sus principales ventajas destacan: menor desgaste emocional, menor coste y duración, posibilidad de utilizar un solo abogado y procurador, y la ausencia de juicio.
2. Divorcio contencioso: cuando no hay acuerdo
El divorcio contencioso se inicia cuando no existe acuerdo entre los cónyuges en aspectos esenciales del divorcio, como la custodia, la pensión, el uso de la vivienda o el reparto de bienes. Cada parte debe contar con su propio abogado y procurador, presentando una demanda y una contestación ante el juzgado competente.
Este procedimiento está regulado en los artículos 769 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y requiere la intervención del Ministerio Fiscal si hay hijos menores o con discapacidad.
Su duración es notablemente superior: puede ir de seis meses a más de un año, dependiendo de la complejidad del caso y la carga de trabajo del juzgado. En cuanto al coste, suele situarse entre 1.200 y 3.000 euros, dependiendo de las pruebas periciales necesarias y la complejidad del proceso.
El procedimiento incluye varias fases: presentación de la demanda, contestación por la otra parte, audiencia previa y juicio con práctica de pruebas, y finalmente la sentencia de divorcio, que disuelve el matrimonio y fija las medidas definitivas.
Como inconvenientes principales, el divorcio contencioso implica mayor duración y coste, un nivel alto de conflicto emocional y la pérdida de control sobre el resultado, que dependerá de la decisión judicial.
3. Diferencias clave entre ambos tipos de divorcio
| Aspecto | Divorcio de Mutuo Acuerdo | Divorcio Contencioso |
|---|---|---|
| Consentimiento | Ambos cónyuges están de acuerdo | Solo uno de los cónyuges lo solicita |
| Abogado y procurador | Pueden compartir uno | Cada parte necesita su propio abogado y procurador |
| Tramitación | Judicial (si hay hijos) o notarial (si no) | Exclusivamente judicial |
| Duración media | 1 a 3 meses | 6 a 18 meses |
| Coste estimado | 400 € – 900 € | 1.200 € – 3.000 € |
| Intervención del Ministerio Fiscal | Solo si hay hijos menores | Obligatoria si hay hijos menores |
| Nivel de conflicto | Bajo | Alto |
| Juicio | No hay | Sí, con vista oral |
| Resultado | Pactado por las partes | Impuesto por el juez |
4. ¿Cuál te conviene?
La elección depende de tu situación personal y del nivel de entendimiento con tu pareja. Si existe diálogo y voluntad de acuerdo, el divorcio de mutuo acuerdo es la opción más recomendable: rápido, económico y emocionalmente más llevadero.
Si, por el contrario, hay conflictos graves, falta de comunicación o desacuerdos en custodia o bienes, será necesario el divorcio contencioso, que garantiza la intervención de un juez para resolver las diferencias.
En ambos casos, es esencial contar con asesoramiento legal especializado para proteger tus intereses y evitar errores que puedan afectar a tus derechos o a los de tus hijos.
5. Conclusión: el mejor camino hacia una nueva etapa
Divorciarse no siempre tiene que ser sinónimo de conflicto. La clave está en elegir la vía adecuada y actuar con asesoramiento profesional desde el inicio.
En Martínez Müller Abogados, expertos en Derecho de Familia en Barcelona, analizamos tu caso con rigor, buscando siempre la solución más rápida, justa y equilibrada para ti y tu familia.
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